1E. Cuevas, 1Equipo original García, 1PÁGINAS. Rivas y 2SF leon luis
1Izaña Centro de Investigaciones Atmosféricas (IARC), Agencia Estatal de Meteorología de España (AEMET), España
2TRAGSATEC, España
Contacto: ecuevasa@aemet.es
Dióxido de carbono (CO2) es el principal gas de efecto invernadero responsable del calentamiento global y el cambio climático. Desde el inicio de la revolución industrial, las emisiones antropogénicas han provocado que su concentración atmosférica haya aumentado constantemente desde los 280 ppm hasta los récords actuales [1]. En mayo de 2023, las mediciones realizadas en el Observatorio Izaña (IZO) indican que su concentración promedio mensual fue de 423,86 ppm (partes por millón). Este valor es el nuevo máximo de la serie temporal del Observatorio Izaña y supone un aumento de 1,91 ppm respecto al máximo anterior, 421,95 ppm, registrado en abril de 2022. El Observatorio Mauna Loa (MLO, Hawaii, NOAA), cuya serie de registros comenzó en 1958 y es referencia mundial, ha informado que la concentración media mensual de mayo fue de 424,00 ppm [2]. Aunque estos datos son provisionales, los registros finales no diferirán significativamente de estos. IZO y MLO, aunque separadas por más de 13.000 km, forman parte de un pequeño grupo de estaciones de alta montaña cuyas mediciones, durante gran parte del día, son representativas de la composición atmosférica de fondo. Estos observatorios se caracterizan por estar ubicados en lugares no afectados directamente por fuentes de contaminación antropogénica, lo que les permite medir con precisión los cambios a largo plazo en la composición atmosférica de fondo.
La Figura 1 muestra el CO promedio mensual2 concentración registrada en IZO desde el inicio de su programa de medición continua en 1984. En esta serie de registros, por un lado, se observa un ciclo estacional asociado con el CO2 Se puede identificar el intercambio entre la atmósfera y la biosfera y, por otro lado, una tendencia anual de creciente concentración de fondo debido a las emisiones antropogénicas. El ciclo anual muestra una concentración máxima en primavera (abril y mayo) y luego disminuye debido al alto CO2 absorción causada por la actividad fotosintética de la vegetación a medida que se desarrolla. La llegada del otoño y el inicio de la pérdida de cobertura vegetal producen el efecto contrario, generando una liberación de CO2 a la atmósfera (ver el gráfico ampliado en la Figura 1).

Figura 1. Media mensual (puntos rojos) y tendencia (línea azul) de CO2 concentración en IZO. La ampliación muestra las concentraciones en el periodo 2016-2023
Desde 1984, el programa de investigación de los gases de efecto invernadero y el ciclo del carbono implementado en IZO monitorea continuamente la concentración de fondo de metano (CH4). En 2007, el programa de medición se amplió a otros dos gases: el óxido nitroso (N2O) y hexafluoruro de azufre (SF6). IZO también participa como estación de muestreo de aire (matraz) en la red global implementada por NOAA [3-5].
Como muestra la Figura 2, la concentración promedio de CH4, norte2O y SF6 es varios órdenes de magnitud menor que el CO2. Sin embargo, se caracterizan por tener potenciales de calentamiento 28, 265 y 23.500 veces superiores a CO2 [2], lo que los hace radiativamente mucho más eficientes que el CO.2 en calentar la atmósfera. En consecuencia, en las últimas décadas, han sido monitoreados cada vez más a nivel mundial, especialmente desde que las concentraciones preindustriales de CH4 y norte2O fueron 0,7 y 0,27 ppm, respectivamente. Mientras tanto, la presencia de SF6 en la atmósfera se debe exclusivamente a emisiones antropogénicas desde la revolución industrial [2].

Figura 2. Media mensual (puntos rojos) y tendencia (línea negra) de CH4, norte2O y SF6 concentración en IZO. Las muestras de aire (matraz) son procesadas por la NOAA.
Los registros del IZO y el promedio global obtenido de todas las estaciones de muestreo de matraces de la NOAA indican que el aumento anual de estos gases en la atmósfera se está acelerando, como se muestra en la Tabla 1 [3-5]. Analizando sólo los últimos años, CH4 ha duplicado su ritmo de incremento respecto al calculado para todo el período. De manera similar, la concentración de N2O se ha acelerado mucho en los últimos años. La buena concordancia entre los aumentos interanuales en la concentración de estos componentes registrados en el Observatorio Izaña y los promedios obtenidos en las estaciones de la NOAA (presentados en la Tabla 1) indica que las observaciones en IZO son representativas del aumento en la concentración de estos gases a escala global.
Variaciones interanuales del CH4, norte2O y SF6 concentración en IZO y a nivel global para distintos periodos desde 2008. Las variaciones interanuales se calculan como la diferencia entre los valores de tendencia a 1 de enero del periodo analizado.

IZO y MLO son parte del programa de Vigilancia de la Atmósfera Global (WMO-GAW) de la Organización Meteorológica Mundial. IZO también forma parte de la Red de Observación de la Columna de Carbono Total (TCCON), y actualmente está siendo incorporada a la infraestructura del Sistema Europeo Integrado de Observación de Carbono (ICOS) para la observación y vigilancia de gases de efecto invernadero por parte de la Comisión Europea.
Referencias:
[1] https://gml.noaa.gov/ccgg/trends/
[2] IPCC, 2022: Cambio climático 2022: impactos, adaptación y vulnerabilidad. Contribución del Grupo de Trabajo II al Sexto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático [H.-O. Pörtner, D.C. Roberts, M. Tignor, E.S. Poloczanska, K. Mintenbeck, A. Alegría, M. Craig, S. Langsdorf, S. Löschke, V. Möller, A. Okem, B. Rama (eds.)]. Prensa de la Universidad de Cambridge. Cambridge University Press, Cambridge, Reino Unido y Nueva York, NY, EE. UU., 3056 págs., doi:10.1017/9781009325844.
[3] https://gml.noaa.gov/ccgg/trends_ch4/





